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Bagán en imágenes

información y selección de fotos de Bagán

jueves, 11 febrero, 2016
Bagán

Bagán, conocida como la “ciudad de las 1000 pagodas”, fué hace muchos muchos años capital de Myanmar (la antigua Birmania). Es sin duda uno de los “destinos estrella” de este país. Y no es para menos. Llena de templos, pagodas y estupas, Bagán bien podría ser Patrimonio de la Humanidad, pero este privilegio parece que se le resiste, motivo que sinceramente desconozco. Podría compararse con Macchu Picchu en Perú, el Taj Mahal en India, Las Pirámides en Egipto, etc, y así podría seguir un ratito. Os imagináis ya más o menos la belleza del sitio, a que sí?  😉

Originariamente se construyeron más de 10.000 templos en una superficie de unos 40 kilómetros cuadrados, de los cuales, a día de hoy, sobreviven alrededor de 4.000. Obviamente se hace imposible visitar todos los templos a menos que te quedes una temporadita a vivir allí, jejeje. En mi opinión, 2 días son suficientes (aunque nosotros estuvimos 4) para ver los templos más grandes y destacados, e incluso explorar los templos más pequeñitos y menos transitados que se encuentran desperdigamos por todos lados, algunos incluso “escondidos” entre la maleza. La mayoría de la gente alquila motos o bicis, nosotros, una vez más, optamos por usar “esas patas que Dió nos ha dao” para poder adentrarnos por caminos menos transitados y porque nos encanta andar!! Sin duda hay 2 momentos punteros para ir a visitar los templos. Una es al amanecer, y la otra, estoy segura que ya lo habéis adivinado, jejeje, al atardecer. En ambos momentos del día el juego de luces unido a los miles de picos sobresalientes en kilómetros y kilómetros hacen del momento todo un espectáculo. Uno de esos momentazos que todo buen viaje debe tener  😉

Los templos de Bagán se encuentran a escasos 5 kilómetros de Nyaung U, la zona donde los alojamientos son más económicos y donde hay más ambiente mochilero. Ni que decir tiene que es donde nosotros nos alojamos, en una guest house súper recomendable, de la que ya os hablaré en el post correspondiente a Bagán cuando os cuente la ruta completa por Myanmar. Y es que, si viajas como la mayoría de mochileros con un presupuesto modesto, hay que decir que Myanmar, en comparación con sus vecinos del sudesde Asiático, es un país “caro” y el que tiene peor relación calidad/precio, sobre todo en alojamiento. El turismo aquí podría decirse que no ha llegado aún en condiciones, hay muchas zonas donde apenas hay turistas, pero sin duda, ha llegado para quedarse, porque el país tiene mucho que ofrecer, y también tiene mucho que mejorar, no todo son cosas buenas. Lo mejor, sin dudarlo ni un segundo es la gente, encantadora, súper sonriente, amables, siempre dispuestos a echar una mano, incluso sin hablar apenas inglés. Dicen que Thailandia es el país de las “1000 sonrisas”, pero creo que se equivocan. En Thailandia las sonrisas se ven “forzadas”, es sólo mi opinión, cosa que por un lado puede ser entendible, el país es demasiado turístico y deben estar cansados de tener siempre “la sonrisa puesta”. Pero aquí, en Myanmar, la gente es realmente auténtica (odio usar esta palabra cuando hablo de algo relacionado con viajes, pero es que no se me ocurre otra mejor), y sobre todo sus sonrisas, son sonrisas sinceras, agradables, de curiosidad, generosas, son muchos tipos de sonrisas distintas pero todas con un denominador común, preciosas!!  🙂 Aunque, como dentista, no puedo dejar pasar por alto un dato que, relacionado con este tema, es de vital importancia. Cuando digo sonrisas preciosas, la mayoría de ellas son en sentido “metafórico”, más por lo que transmiten que por lo que enseñan al sonreir!!! Los hombres se pasan toooodo el día masticando hoja de betel, hay puestecitos por todos lados, donde mezclan la hoja con una especie de líquido plastoso blanco que parece cola o pegamento y con algunas especias. Es que es hasta difícil describir el aspecto en que quedan los dientes, excesivamente teñidos de negro-rojo, algunos incluso parece que ni tienen dientes, estéticamente es duro de ver, la verdad, pero lo peor es que este insano hábito, que es tremendamente adictivo, es el responsable de cáncer oral, un auténtico “crimen odontológico”. Y por si fuera poco, estimula la secreción de las glándulas salivales y se llevan todo el día escupiendo cantidades ingentes de líquido rojo, a mi me da un asquito horroroso.

Como último dato, a modo de información, cuando entras en Bagán tienes que pagar una especie de tasa de entrada, por lo visto y según he leido y me han contado, es más una estafa militar que otra cosa, dinero que va directo a bolsillos propios. De hecho, en ningún momento te piden el ticket y no hemos conocido a nadie al que se lo hayan reclamado. Son muchos los consejos que se dan en blogs o incluso personas que hemos conocido por el camino para evitar pagar esta tasa. La más extendida es decirle al taxista que pase de largo, a cambio de dinerito, el control donde tienes que pagar. Mario y yo, que somos demasiado legales, teníamos pensado pagarlo y punto, pero de todas formas si hubiésemos queridos ahorrarnos los 20 dólares por persona hubiera sido imposible, ya que sin salir nosotros siquiera del taxi, el encargado de cobrar abrió el taxi y nos hizo pagar a todos. Como para quitarse de en medio, jajaja.

Sin nada más por ahora, os dejo una selección de fotos de Bagán para que os vayáis haciendo una idea de esta maravilla del mundo, que tambień podría ser una de ellas! Más que nada para que vayáis “abriendo boca”, ya cuando la conexión a internet sea de mejor calidad y cuando tenga ratitos iré redactando varios post de nuestra ruta completa por Myanmar, con consejitos y como siempre, contado de forma totalmente subjetiva y personal, jajajaja.

¡A disfrutarlas!

Amanece entre la bruma en Bagán:

Bagán

Globos al amanecer:

globos

amanecer

templos

templos

templos

Pequeños monjes budistas: Bhikkhus mendigando por su alimento. 

budista

budistas

budistas

Templos y más templos:

templos

templos

templos

templos

templos

templos

templos

templos

templos

templos

En cada templo, por muy pequeñito que sea, hay un buda en su interior:

Buda

buda

buda

buda

buda

 

Templos al atardecer: La gente se “encarama” a lo alto de los templos para ver las magníficas vistas. La gente y nosotros, jeje:

atardecer

atardecer

Hasta pronto Bagán!! Ha sido todo un placer conocerte y disfrutarte!  😉

Bagan

 

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