Proyectos en Ruta > Kilométrico > Vía Francígena: de Lucca a Roma andando.

Vía Francígena: de Lucca a Roma andando.

Caminando por la Vía Francígena recorriendo la Toscana.

Jueves, 8 septiembre, 2016
San Gimigniano

La Vía Francígena no es tan conocida como el famoso Camino de Santiago pero sí “altamente adictiva”. Y por esta razón estoy hoy aquí, para presentarte otra peregrinación que intuyo querrás hacer si te gustan los viajes y caminar.

Empecemos conociendo en qué consiste exactamente la Via Francígena. Es una ruta que va desde la ciudad inglesa de Canterbury hasta la mismísima Plaza de San Pedro en Roma, atravesando de Norte a Sur Inglaterra,  Suiza, Francia e Italia. Así de entrada no tiene mala pinta, verdad? 😉

Actualmente la ruta completa recorre un total de 2040 kilómetros, casi ná, jejeje, sugeridas en 86 etapas, por lo que es necesario disponer de tiempo para hacerla en su totalidad. Si quieres hacerla enterita tienes que saber que existe un puerto de montaña italiano, el paso alpino del Gran San Bernardo, a 2473 metros de altitud, que permanece cerrado normalmente de octubre a mayo. Así que mejor que planees esta peregrinación por la Via Francígena para el veranito. Nosotros recorrimos 347 kilómetros, empezando en Lucca, un coqueto y precioso pueblo de la Toscana, hasta llegar a Roma. Y lo hicimos en una de las peores épocas del año, la verdad sea dicha, jajaja. En pleno mes de Diciembre, con un frío terrorífico, mucho barro por los senderos, lluvia y sin ver ni a un solo peregrino durante los 12 días, de hecho dormíamos en albergues y conventos totalmente solos, a mí me daba un miedito horroroso levantarme por la noche para ir al baño, jajajaja. Pero bueno, eran esos los días que teníamos disponibles y, ya nos conoceís, intentamos “no achantarnos” con nada…… jajajaja. Decidimos hacerlo esos día para llegar en fin de año, donde nos encontraríamos con mis papis y hermanas para empezar el año en Roma. 😉

La sistemática es muy parecida a la del Camino de Santiago, hay que seguir unas señales. Si en el Camino se siguen flechas amarillas en la Vía Francígena hay que seguir dibujitos de un peregrino o carteles de Vía Francígena como estos.

peregrino

Señales con “VF”, de Vía Francígena (sobra la aclaración en verdad, pero “la palabra clave” de este post, que es Francígena, aparecía pocas veces según me indicaba wordpress y la he metido aquí “graciosamente”, jajajaja)  :p

vía francígena

vía francígena

Otra cosa en común con el Camino es que hay que hacerse con un “pasaporte del peregrino”, que te irán sellando a lo largo del recorrido, en albergues, Iglesias, etc.

via francígena

Y si en Santiago al llegar te dan la Compostela (religiosa o deportiva, según elijas), en Roma te dan el “Testimonio de peregrinación”.  😉

Via francígena

Y sin más preámbulos, empezamos la ruta! Nos acompañas?  😉

. Día 1: Lucca-Ponte A Cappiano: 34 kilómetros (6 horas). Tuvimos muchísima suerte en este primer día, nos hizo un tiempo increíble, un precioso cielo azul de invierno despejado nos acompañó durante toda la ruta, con ese fresquito mañanero que hace que te pongas todas las “capas” para empezar a andar. A los pocos kilómetros ya nos estábamos quitando de encima alguna capa y disfrutamos mucho esta primera y bonita etapa.

Aquí la preciosa plaza de Lucca:

Lucca

La Torre Guinigi, con una jardín de encinas en la parte superior.

via francígena

Paisaje característico de la Toscana, donde es habitual ver colinas llenas de preciosos cipreses:

Vía Francígena

via francígena

Al llegar a Ponte A Capiano tuvimos que esperar “debajo de un puente” a que alguien contestara al teléfono que había en la puerta del albergue. Así leído suena fatal, jajaja, pero es que el albergue estaba en un puente semipeatonal con techo, de ahí lo de “debajo de un puente” (que tengo que explicarlo tó, jajaja). Tengo que resaltar la amabilidad de algunos italianos que se ofrecieron a llamar desde su móvil. Después de algo más de una hora por fin pudimos entrar al albergue, muy grande, con una cocina y una sala de estar estupendas. Tras nuestra secuencia de Yoga restaurativo (que desde entonces haríamos cada día al acabar cada etapa) y una ducha rápida fuimos a una tienda a comprar “to los avios” para un buen plato de pasta y un vinito (para entrar en calor, jijiji). Después de cocinar nos dimos cuenta de que en el albergue no sólo no había ningún peregrino, sino que tampoco había cubiertos, así que nos tocó comernos la pasta con las manos, el aceite nos llegaba hasta los tobillos, jajajaja.

vía francígena

vía francígena

Día 2: Ponte A Capiano-Gambassi Terme: 40 kilómetros (8 horas). Después de esta etapa mi espalda empieza resentirse, de hecho es aquí donde comienza una contractura en trapecio que me acompañará toda la ruta por la Vía Francígena. Y es que la mochila pesaba 9,5 kilos, demasiado para mis 50 kilos de peso. Con el tiempo frío siempre es más difícil hacer la mochila de forma acertada, y más con lo friolera que soy, jajaja. Obviamente a la mochila le sobraban como mínimo 3 kilos. No me vuelve a pasar!! (todo un clásico, jajaja).

Así nos amaneció en Ponte A Capiano:

via francígena

Día 3: Gambasi Terme-San Gimigniano: 14 kilómetros (2h 45 min). Uno de los puntos fuertes de la Vía Francígena es San Gimignano, también conocido como el “Manhatan medieval” debido a las numerosas torres de piedra. Al estar situado en lo alto de una colina estas torres pueden apreciarse desde la lejanía, según te vas aproximando al pueblo. Es una preciosidad. Yo ya había estado en San Gimignano en otra ocasión, pero sin duda es el típico sitio al que volvería una y otra vez sin pensármelo 2 veces. Lo conocí en pleno verano “atestado” de turistas comiendo helados (yo era una de ellos, jajajaja), y ahora en pleno Diciembre es aún más bonito y tremendamente especial, o al menos a mí me lo parece, y más si es disfrutando de unos riquísimos vinitos de Vernaccia junto a Mario. En el pueblo hay poquísima gente y está todo iluminado con un gusto exquisito. Obviamente merecía hacer noche aquí, por lo que la etapa de este día terminó quedándose en unos “relajantes” 14 kilómetros con unas cuestas curiosas. Siempre viene bien un poco de relax! 😉

San Gimigniano

La siempre mágica Piazza della Cisterna:

San Gimigniano

san gimignano

san gimignano

Disfrutando de los ricos Vinos de Vernaccia:

san gimignano

san gimignano

san gimignano

san gimignano

san gimignano

san gimignano

Y después de este lindo día de “semidescanso” retomamos las etapas “cañeras”.

. Día 4: San Gimigniano-Monteriggioni: 32 kilómetros (7 horas). Después de una etapa con muuucho barro y una mijita de frío llegamos a un sitio preciosísimo. El tramo final lo hicimos en medio de un ataque de “risa-congelación”, yo iba medio “derrengá” (existe esta palabra?), muertesita de frío y con mis polares y los de Mario puestos en to lo alto. Menos mal que lo que nos encontramos al llegar mereció tanto la pena!. Monteriggioni es una maravilla, un pequeño pueblo completamente amurallado asentado sobre una colina. Es un sitio tan chiquitito,  tan monísimo, tan acogedor y tan “ideal de la muerte”!!! Y encima el albergue de peregrino (un antiguo convento) está en plena plaza (aunque a decir verdad el pueblo entero es del tamaño de la plaza de España de Cádiz,jejeje) y enterito para nosotros solos!! El último peregrino pasó unos 15 días atrás. 😮
Aquí lo vimos de nuevo claro, de cabeza a la tienda a por “víveres” y a disfrutar de una animada cena (aquí aún no era vegetariana, que pechá de embutidos por aquel entonces!!jejeje), que acabó con un cortecito en mi dedo!!

Con más frío que un perrito shico:

via francígena

via francígena

via francígena

via francígena

via francígena

Me corté cortando quesito… jajajaja  :p

via francígena

A punto de partir bien tempranito:

via francígena

Así se ve Monteriggioni desde lo lejos:

via francígena

Día 5: Monteriggione-Siena: 20 kilómetros (4horas). Y obviamente no podíamos pasar por Siena y no disfrutarla como se merece. Así que aquí decidimos hacer de nuevo una etapa relajada de “pocos” kilómetros y desde las 14.00 estuvimos paseando por este bello lugar.

Torre del Manguia en la Piazza del Campo. Es que hasta los nombres son bonitos.

Siena

siena

siena

“Love is in the air” :

siena

siena

siena

siena

siena

A puntito de salir al día siguiente:

siena

La salida de Siena (si no lo han modificado) es muy muy muy liosa. De repente las señales desaparecen y una ya no sabe por donde tirar. Estuvimos más de hora y media dando vueltas hasta que conseguimos salir y reencontrarnos con las señales en la carretera. Así que si vais os aconsejo que el día anterior a la salida de Siena os informéis bien de cómo salir.  😉

Día 6: Siena-Buenconvento: 32 kilómetros (7 horas). Una de las etapas más duras de nuestra Vía Francígena, con muchísimo barro, hizo que durante un tiempo sólo avanzáramos 1 kilómetro por hora, DESESPERANTE!!. Las zapas se quedaban en el barro a cada paso, este día tuve un “típico momento” “la madre que me trajo, porque me meto yo en estos fregaos”. Pero pronto se me pasó al llegar a Buenconvento, cerveza en mano y comprobar cómo gracias a la amabilidad de la gente conseguimos un sitio genial para pasar la noche. El cura de la Iglesia estaba de viaje esos días y no podíamos quedarnos en el albergue porque nadie tenía la llave (que digo yo que el cura ya se la podía haber dejado a alguien). Con ese “panorama” ya bien entrada la tarde-noche nos vimos sin sitio donde dormir y nos metimos en un bar a pedirnos una cervecita y buscar soluciones. Tuvimos la suerte de que el camarero-dueño del bar no veía lógico que el cura se hubiera largado sin dejar a nadie encargado del albergue y movió cielo y tierra para encontrarnos un sitio para esa noche. Al final nos quedamos en casa de una vecina del pueblo que fue encantadora con nosotros, hasta el punto de que el día siguiente antes de salir a andar, a las 7.00 de la mañana, salió a darnos un paquete de galletitas para el camino, todo un momentazo “viva la gente”.  😉

En la Vía Francígena es común pasar por viñedos:

via francígena

via francígena

Así llegamos a Buenconvento:

barro

via francígena

Día 7: Buenconvento-San Quirico: 22 kilómetros (4 horas). Tras la anterior etapa de frío y barro los ánimos se vinieron momentáneamente abajo, sobre todo porque era Nochebuena , y aunque a mi la Navidad me importa poco, la verdad, de repente “sentimos la necesidad” de pasarla en un sitio bonito. Así que entre la falta de horas de luz para caminar (a las 16.45 ya era de noche), los kilos de más en la espalda y la imposibilidad de quedarnos en puntos intermedios (hay que decir que esta Via Francígena no tiene tantas infraestructuras como mi querido Camino de Santiago), terminamos tomando la decisión de hacer una “mini trampilla”, anduvimos 4 horas hasta San Quirico y allí pillamos un bus hasta Bolsena, que habíamos leído que era un sitio bien lindo. Justo lo que estábamos buscando para “venirnos arriba”!!!  😉

Esa tarde nos metimos en un súper y “tiramos la casa por la ventana”, jajajaja, 2 botellas de vino, kilos de queso, embutido, etc y pasamos una de las Nochebuenas más frías y “divertidas” de nuestra vida. Lo de divertida más que nada porque no podíamos parar de reír analizando la situación. Estábamos en un pueblo precioso pero en una pensión fea de narices y carísima, donde la dueña (con toda su ropa de abrigo puesta) nos decía que no ponía la calefacción porque era cara 😮 menuda “cara de haba” se nos quedó. Así que no tuvimos más remedio que “bebernos tol vino y echarnos los nórdicos en to lo alto pa entrar en calor”, jajajaja.

via francígena

Jajajajajajajaja :

via francígena

Al día siguiente, ya con luz, nos dimos una vueltecita por el pueblo antes de salir a caminar :

via francígena

via francígena

via francígena

Y nos acercamos a ver el Lago de Bolsena, un lago volcánico bien chulo.

lago

Día 8: Bolsena-Montefiascone: 18 kilómetros (4 horas). Kilómetros por bosques preciosos con cuestas tremendas. La “odisea” llegaría a la hora de buscar y encontrar sitio para pasar la noche, exctamente 3 horas de búsqueda, de un lado para el otro. Todo cerrado, es Navidad y no hay nadie por ningún lado. Parece que albergue no hay, así que nos metemos en un hotel que estaba abierto, pero no había nadie en recepción, y juraríamos que no había nadie en todo el hotel. Había un número de teléfono al que llamamos varias veces y como una hora después se presentó el dueño borracho como una cuba, empeñado en que nos fuésemos con él de juerga, que para él era un honor que 2 peregrinos…y bla bla bla, jajajaja. Qué personaje!!! 😉
via francígena

Mmmmmm, maratón? Nos lo pensamos seriamente, jijijiji:

maratón

. Día 9: Montefiascone-Vetralla: 35 kilómetros (7 horas). Etapa muy llanita que hizo que fuéramos a buen ritmito y encima con un día súper soleado, mucho frío pero un día lindo. Y ese día tuvimos otro momento “viva la gente” que tanto me gustan a mí. La dueña de la casa de alquiler donde nos alojamos al ver que no teníamos nada para cenar y teniendo en cuenta que era día festivo y todas las tiendas estaban cerradas, se fue a su casa y a la media hora volvió con una bolsa llena de pasta, pan, tomate, 3 tipos de queso, aceite, salchichas y bombones!!! “Pa comérsela”, que linda!!

Así que gracias a ella nos pegamos una buena cena, celebrando que ya entrábamos en la recta final, menos de 100 kilómetros para llegar a Roma!  🙂

Vía francígena

via francígena

La cenita gracias a la señora:

via francígena

Día 10: Vetralla-Sutri: 24 kilómetros (5h 15 min). Preciosa etapa pasando varios kilómetros por un bosque bien bonito. Llegamos a Sutri a lo justito, nada más llegar empezó a llover “como si no hubiera un mañana”. Echamos la tarde de paseo bajo la lluvia y tomando cafelito, hasta que llegó otro de los momentos “surrealistas” del viaje. Habíamos hablado por teléfono para quedarnos en el albergue, que estaba a las afueras, y quedaron en recogernos a las 19.30 en una esquina en concreto. Allí estábamos los 2 bajo la lluvia cuando de repente aparece una furgoneta conducida por una monja filipina “kamikaze”, como si de “Sor Citroen” se tratase, jajajaja, que nos llevó hasta el convento donde pasaríamos la noche.

bosque

via francígena

via francígena

via francígena

 

Día 11: Sutri-Campagnano: 29 kilómetros (5h 45 min). Esta etapa voy a resumirla “copiando y pegando” lo que en su día subí a facebook: “Pa frío,hoy. Pa etapa fea,esta. Varios kilómetros por un puñetero estercolero!!!! Barro,fango,mierda,desechos….buag. Pa sustos perrunos,los de hoy!!! Hasta en 3 ocasiones se nos han venido ” grupitos de 5 perros” a enseñarnos los dientes!!! Q sustito hemos pasado!!! Y el colmo…en teoría habíamos quedado con el párroco de la iglesia a las 15.00 y no ha aparecido, NUNCA!!!!JAMAS!!! Entre idas,venidas,llamadas….por fin estamos alojados!!! Hoy ha sido un día duro,a descansar y a dormir, que nuestra intención es mañana llegar a Roma,doblando las 2 últimas etapas!!! Que “dio” nos coja confesaos!  :P”

Muertecita de frío:

via francígena

Detalle bonito:

via francígena

Liándola parda, jajajaja:

via francígena

Llegada “pestosa”, literalmente hablando, a Campagnano:

campagnano

 

Día 12: Campagnano-ROMA: 47 KILÓMETROS FINALES!!! (9h 15 min). La Vía Francígena llega a su fin con esta “diabólica” etapa. Hubo de todo, un río inaccesible nos obligó a tomar una vía alternativa con sus consecuentes kilómetros de más, entre eso, que las señales desaparecieron en varias ocasiones y que los 20 últimos kilómetros fueron por una carretera atestada de coches (y peligrosilla, todo sea dicho).

via francígena

Imagináos como llegué yo que los últimos 2 o 3 kilómetros Mario llevaba mi mochila (y la suya por supuesto). Yo hacía “pucheritos”, de hecho creo que lloré, jajajaja, no me sentía los dedos de los pies de frío. Y es que justo ese día entraba una ola de frío siberiano en Roma  😮

Pero pronto todos “mis problemillas” se acabaron al entrar en esa Plaza de San Pedro , mirarnos, abrazarnos y ponernos una sonrisota enoooorme que no se nos quitaría en días. Otro bonito reto y experiencia vivida junto a mi compi, que siempre hace que todo sea aún más llevadero.  😉

Roma

camino

Y para finalizar este bonito viaje un “broche de oro”, 4 días andandito por Roma, sin peso en la espalda y con la familia. ¿Qué más se puede pedir?  😉

roma

roma

roma

Esta secuencia de”fotos movidas” con mis hermanas y mi papi me encanta!  😉

roma

roma

roma

roma

Llevando 4×4: kilómetros solidarios por el mundo:

roma

Que nos gusta un salto!!

roma

roma

Qué frío hacía “puñetas”!!!

roma

Hasta aquí el post de hoy. Ha sido largo, lo sé. Lo que no sé es si habréis llegado hasta el final, jajajaja, en ese caso, os agradezco mucho que me leáis. Ojalá haya sabido “despertar en vosotros” el gusanillo del salir y viajar, y si es caminando, mucho mejor (y saludable). La Vía Francígena (y tantos otros sitios) os esperan!  😉

Miles de besitos a todos.

Lauri.

 

Compártelo: