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Viva la gente: Nepal

Gente que hemos conocido en nuestro paso por Nepal.

sábado, 23 enero, 2016
gente

En esta sección del blog la intención es nombrar y recordar a toda la gente que nos hemos ido encontrando en nuestro camino viajero, haciendo un poco un resumen por países. Empezamos por Nepal, país que nos acogió en el inicio de nuestra aventura, donde hemos pasado más tiempo, 2 meses y medio, y donde hemos conocido y compartido experiencias con gente bien bonita. Los que me conocen saben que suelo ir, o más bien , solía ir con mi cámara a todos lados y que siempre había una foto de cada momento “memorable”. (De hecho los compis de la facultad más de una vez me han recordado como la “encargada de fotografiar”, junto a mi hermana Cristi, todas todas todas las barriladas de odontología, fiestas de arquitectura y cualquier “sarao” sevillano,jejeje). En un viaje tan largo llega un punto en el que no sientes la necesidad de fotografiarlo todo, o simplemente, una cena suuuper agradable o un paseo compartido ni siquiera “merece” ser interrumpido para hacer una foto. Tienes la sensación de que es más que suficiente el momento, el disfrutar de las personas con las que estás y el tener el contacto para futuros encuentros, o simplemente para preguntar de vez en cuando “cómo les va la vida” y no perderles la pista. Esta es la razón por la que no hay fotos de todas las personas que voy a nombrar, pero…bah! las llevamos con nosotros de una u otra forma.

Como ya he dicho en más de una ocasión, viajar es enriquecedor por muchos motivos, pero para mí el más importante de todos es la posibilidad que te da de conectar con otras personas, tan iguales y diferentes a la vez. Cuando viajas, y más de este modo, estas más abierto a conocer y hablar con más gente, surgen conversaciones casi de la nada, en lugares y situaciones impensables si estuviéramos en nuestra ciudad. Muchas veces no son mas que conversaciones frugales sobre donde ir, alguna recomendación puntera, etc. Pero de otras tantas de estas charlas espontáneas surgen nuevas amistades, gente que sabes que “se queda contigo” para siempre, conversaciones que pueden ser muy influyentes en la toma de decisiones y un largo etcétera. Por eso, con este post quiero hacer una “oda a la gente bonita que comparte nuestro camino”. De todas aprendemos algo y, ¿acaso hay algo más enriquecedor que el constante aprendizaje?.  😉

El orden es cronológico según los hemos ido conociendo.

Nada más aterrizar en Abu Dabi, donde teníamos que hacer escala para nuestro vuelo a Katmandú, entablamos conversación con una lindísima pareja a la que le hemos cogido mucho cariño, ellos son Isa y Pérez , de Aranda de Duero. Nos dimos los números y  varios días después compartimos con ellos muchos buenos momentos, entre ellos echamos el día juntos en Bhaktapur e hicimos juntos la subida a la Pagoda de la Paz Mundial. Son sencillamente geniales, cariñosos y entrañables. A la vuelta seguro que nos pegaremos algunos vinitos buenos en su tierra y/o (siempre es mejor el “y”, por eso de hacer TODO DE TODO, jejeje ) un buen pescaíto frito en la nuestra. Además al despedirnos Isa nos regaló un súper monedero que está siendo el responsable de que nuestras cuentas estén en orden. 😉 Gracias pareja por compartir tanto con nosotros.

con Isa y Pérez

con Pérez e Isa

En Abu Dabi tuvimos que hacer noche y también tuvimos la suerte de que nuestra amiga Nita se encontraba viviendo esos meses allí. No dudó  en ir al aeropuerto a recogernos, invitarnos a una buenísima hamburguesa y a unas cuantas cerves en su casa. Le estamos muy agradecidos por la hospitalidad, el buen ratito que echamos y el cariño tan grande y sincero que siempre nos demuestra. ¡Te queremos bonita!

El siguiente grupo de personas está relacionado con la primera Ong con la que colaboramos, Nepal sonríe, ya desde España inicialmente a través de 4×4: kilómetros solidarios y una vez allí en persona haciendo las revisiones dentales en Hetauda y Bastipur. Primero conocimos a Pilar, una de las coordinadoras del proyecto desde España, con la que había intercambiado previamente varios privados por facebook y alguna conversación telefónica. Gracias a ella pudimos pasar varios días conociendo el proyecto desde adentro. ¡Muchas gracias!. Una vez allí conoceríamos a nuestros compis de habitación, Eva y Gaizka, una pareja de budistas muy peculiares y divertidos, con los que echamos buenas charlas nocturnas, muchas risas y encima nos ayudaron con nuestro primer taller odontológico. Unos “loquitos” a los que se les coge cariño fácilmente. ¡Gracias por todo! Y por último, en Bastipur conocimos a Ale y Patri, 2 chicas jóvenes lindísimas a las que, estamos seguros, la vida les depara un futuro apasionante!!!  😉

con Pilar

con Eva y Gaizka

Ale

Les toca el “turno” a nuestros queridísimos Balabalikas. Ellos son Carlos, Deena,Juanki, Pilar ,Maider y Rafa. Empezando por el primero y con el que más tiempo hemos pasado tanto en Nepal como en Koh Tao (Thailandia), Carlos, uno de los coordinadores del proyecto, es de esas personas “potencialmente achuchables y abrazables”, que se hace querer desde el primer minuto que lo conoces. Es sencillo, humilde y tan buena gente que faltarían palabras para describirlo. Sabemos también  que con Carlos seguro volveremos a compartir más de una cervecita por “los madriles” o por el sur, donde se tercie. Él le hizo a Mario (y por extensión a mí y a él mismo,jeje) el mejor regalo de cumple posible estando lejos de casa, un par de bocatas de salchichón ibérico que estaban que quitaban “tol sentío”, y eso….eso, llega directo al corazón, inolvidable momentazo!!  😉

Deena es una chica nepalí súper cañera, una “todoterreno”. Tiene una conexión brutal con los niños, se adoran mutuamente y eso se nota nada más verlos. Es un pilar fundamental en el cuidado y horas de ocio de los pequeños. Activa, divertida, canta, toca la guitarra y cocina de maravilla. Con ella echamos buenos ratitos y recibimos una excelente clase magistral de cocina, nos enseñó a hacer momos, plato típico nepalí (aunque originario de Tíbet si no me equivoco), en una tarde hicimos algo más de 200 momos que después nos comimos con los niños. (Nota aclaratoria, en clave de humor: obviamente no nos comimos a ningún niño. Doy por hecho que vuestras avispadas y rápidas neuronas han llegado a esa conclusión, jajaja, pero al releer lo que había escrito me había sonado “rara” la expresión, de ahí mi absurda aclaración  :p  )

Pilar y Juanki, con Pilar la verdad es que coincidimos menos. Juanki es de esas personas que tienen el corazón más grande que el “huequito” que el cuerpo proporciona para albergarlo. Es un tío muy comprometido, súper cariñoso y muy emocional, un amor. Sabemos que nos “sigue” en nuestro proyecto y nos da mucha alegría. Es un gustazo leer cada comentario que nos “dedica”. Muchas gracias.

Maider es una chica catalana que iba a pasar unos meses en Nepal ayudando en el proyecto. Joven, resuelta y otra gran cocinera, creadora de la famosa tortilla de papas de la que he hablado ya en más de una ocasión. Con ella y con Carlos compartimos algunos tramos del trekking del campo base del Annapurna y muchos ratitos buenos.

Rafa es una de las personas que pusieron en marcha, después de un viaje de trekking y voluntariado en Nepal, el bonito proyecto de Balabalika. Fué de hecho a través de él como conocimos la organización. Resulta que Rafa estudió en el mismo colegio mayor de Madrid donde vivió Mario, y tras coincidir 4 años allí, se perdieron la pista allá por el año 2001. Casualidades de la vida, justo la noche anterior a nuestro vuelo quedamos con los amigos de Mario para cenar en Madrid y tras contarles un poco nuestro “proyecto solidario”, uno de los amigos, Guren, amigo común también de Rafa, nos habló de Balabalika. Nos hubiese encantado compartir más momentos con Rafa, pero lamentablemente sólo pudimos cenar una noche con él, suficiente para captar la esencia de este chico. Sencillo, humilde, perseverante y muy buena gente. Mario y él pudieron recordar viejos tiempos, y seguro que junto a Carlos y Juanki, nos veremos en Madrid para unas buenas cañitas.

 

Carlos

regalazo

Carlos y Deena

Deena

Juanki y Deena

Balabalikas

con Maider

trekking

Vamos por Sanjai, nuestro muy mejor amigo nepalí. Afincado en Barcelona desde hace más de 15 años, se encontraba en Nepal unos meses por negocios, y dado que era uno de los mejores amigos de Rishi, el dueño del hotel donde nos hospedábamos, con ellos sí que compartimos cervecitas y muchas charlas en el bar del hotel. Rishi en más de una ocasión nos invitó a cerves y a cenar algunos de los mejores dal bhats que hemos comido, todo un detallazo por su parte. Y el buenazo de Sanjai, aparte de los buenos ratos y agradables conversaciones enseñándonos mucho de Nepal, fué un apoyo fundamental a la hora de poder reservar nuestra plaza en el curso de meditación Vipassana que hicimos. Son dos personas encantadoras a las que, después de tantas noches durmiendo allí, les cogimos mucho cariño. Obviamente si volvemos a Nepal, que volveremos seguro, nos quedaremos nuevamente en su hotel, el Travel Inn, muy muy recomendable.

Ya metidos en pleno trekking conocimos al “grupo de españoles”, Mario y yo siempre los llamábamos así al referirnos a ellos, como si nosotros fuésemos canadienses o birmanos…. no te digo!! jajaja. Ellos son Juanra, Alvaro, Manu, Oscar, Victor y Andrés. Cada uno de un sitio de España y “de su padre y de su madre”, como se suele decir cuando no “tienen na que ver”, jajaja, con la peculiaridad que formaban un grupito cojonudo al que nos encantaba encontrarnos. Nos conocimos en el camino y esa misma noche por casualidad coincidimos en el mismo lodge, así que echamos un ratazo y una cena muy agradable con ellos. Al día siguiente puede decirse que nos despedimos de ellos, pero el destino quiso que nos volviésemos a encontrar unas cuantas veces más 😉 . Ya la última vez que nos vimos fué bajando del Thorung La pass. Tras unos buenos abrazos nos despedimos deseándonos suerte en el camino. ¡Ese grupito bueno ahí! Esperamos coincidir con ellos nuevamente.

con el "grupo de españoles"

con Juanra

Y en medio también del maravilloso trekking (que estamos deseando repetir, cómo enganchan esos paisajes, esa gente y ese ambiente montañero!!) justo además en plena conversación con el “grupo de españoles”, conocimos a Dani, un chico madrileño que lleva más de un  año viajando y que de Asia saltaría a Chile y Argentina, previo paso por casa unos días, para recorrerlos en bicicleta. Con Dani hicimos lo que quedaba del circuito del Annapurna, continúamos con el del campo base y pasamos juntos varios días en Pokhara. Dani fué un compañero ideal de trekking ya que le “iba la marcha” como a nosotros y compartíamos el mismo “presupuesto low cost”, jajaja. Un tío sencillo, muy buena gente, tranquilo, buen conversador y fanático escalador, a él le debemos el no tener que doblar nunca más un saco de dormir como yo lo había aprendido al más puro “scout style”, jejeje. Era capaz de ingerir kilos y kilos de muesli entre horas y también fué el “culpable” (nunca le estaremos del todo agradecidos) de nuestra obsesión compulsiva por los dal bhat, jajaja, fueron muchas horas de lectura compartidas en lodges esperando ansiosamente el momento de la cena, ese GRAN momento, jajaja, si es que… en el fondo somos unos gorditos!! 🙂 .También estamos seguros de que nos veremos por las calles madrileñas compartiendo nuestras experiencias viajeras. 😉

con Dani

Con Dani

Y también en el trekking, que da para mucho, jajaja, compartimos varios cenas y momentos en lodges con Eva y Damián, una pareja de fisioterapeutas franceses que estaban en plena luna de miel, y ¡menuda luna de miel!. Él le dijo a ella que preparara una mochila para 3 meses sin saber dónde iban y después de Nepal si no recuerdo mal iban para Thailandia y Myanmar. (Espero que aquí mi compi vaya tomando nota de este tipo de sorpresitas, jajajaja). Con ellos tuvimos la suerte de compartir las vistas y el precioso amanecer en Poon Hill.

con Dani, Eva y Damián

Seguimos con gente montañera, Miriam, Nila, Jordi y un auténtico personaje coreano, Choi. A ellos los conocimos en una de las últimas etapas del campo base del Annapurna y posteriormente volvimos a coincidir con Miriam en Katmandú. Gente también muy muy cañera, divertidos, deportistas, de los fuertes, gente con la que da gusto pasar el tiempo que haga falta, la verdad! Echamos ratos muy agradables charlando en el lodge del campo base y jugando varias partidas de cartas, donde el coreano no dejaba de tirarse peitos, cosa que en su país es algo de los más natural, como también tendría que serlo en el resto del mundo, no creéis? jejeje, con lo malo que es aguantarse dentro un peito!!. También compartimos momentos de “gula por chocolate” y eso une mucho, jajaja. Al final del trekking, ya en Pokhara, nos pegamos un buen homenaje antes de despedirnos. Al coreano será más difícil, pero al resto esperamos verlos en alguna otra ocasión.

celebrando

Y nada más llegar del trekking, aún con las mochilas a nuestras espaldas, de repente se nos acerca una pareja preguntándonos por el número de pie, jajaja, eran Inma y Alfonso, dos loquitos adorables que estaban buscando unas zapas para hacer trekking, porque las suyas se habían quemado en un incendio que ellos mismos provocaron (malditas velas) en la guest house donde estaban. Historia rocambolesca donde las haya, jajaja, tuvieron que arreglar todos los destrozos (menos mal que son manitas, y él además, electricista). Son de esa clase de personas que en un primer encuentro pueden parecer “caóticas” y algo alocadas pero pronto te das cuenta que dentro de ese “caos” hay un sentido común, una sensatez y una buena forma de hacer las cosas que son dignas de admiración. Viven a caballo entre Asia y España, donde pasan apenas los meses de verano trabajando para poder pasar el resto del año en Asia. Son personas muy comprometidas, dispuestos a ayudar y echar una mano (o las 2) donde haga falta, de hecho por Nepal se quedaron ayudando en la reconstrucción de zonas afectadas por el terremoto (lástima enterarnos una vez nos fuimos de alli, porque nos hubiésemos unidos a ellos sin pensarlo). Además una conversación con ellos fué decisiva para que hiciéramos el curso de yoga en India. ¡Ojalá nos volvamos a encontrar por este “pequeño-gran mundo”. Estoy segura de que si. 😉

Si algo venimos observando en este viaje es que de los españoles los que más viajan son los catalanes, Miriam, Nila, Jordi y Maider lo son y aquí va “otra tanda”: Cristina, Paula, Pep y Turu. Las tres chicas viajan juntas y están pasando unos meses por India. Gente también comprometida, trabajadoras sociales, estuvieron en India visitando a un preso español que llevaba varios años sin visitas, entre otras muchas cosas interesantes. Se compaginan a la perfección. Pep está dando una vuelta al mundo con un recorrido de vértigo. Con ellos tuvimos esa comida tan española en casa de Maider.

españoles por el mundo

En el retiro de meditación Vipassana conocimos, entre otros a una chica colombiana que es un amor, Diana, con la que me harté de charlar el día 11 del retiro, el último y único día que se podía hablar allí, jajaja. Una chica inconformista y aventurera que desde muy jovencita se fué a Australia a aprender inglés y desde entonces prácticamente no ha dejado de viajar por meses y meses, ahora mismo está en India haciendo un teacher training de Yoga. Deseando que me cuente que tal la experiencia cuando la acabe.

Y por último, pero no menos importante (más bien lo contrario) está nuestro querido Angelote. Su plan era recorrer Nepal durante 2 meses en bicicleta, plan que se desvió levemente dejando su bici aparcadita durante 11 días para entrar en el retiro de meditación Vipassana donde nos conocimos, y posteriormente lo “envenenamos” para que volviera a dejarla aparcada unos días más porque estaría feo haber llegado hasta allí y perderse el trekking del Annapurna. Nos hizo caso y disfrutó de lo lindo (cada día nos enviaba fotitos) pero el pobre, una vez finalizado el trekking acabó hospitalizado por un problema en el ojo, fruto de la altura. Personaje donde los haya, con esos aires de “chulito vasilón” esconde una personalidad arrolladora que nos encanta. Divertido, muy divertido, muy amigo de sus amigos, con un sentido común aplastante, y unos valores y forma de ver la vida increíbles. En definitiva ¡Nos encantas Angelillo! Y nos vemos a la vuelta. Seguro!! 😉

con Angel

Angel

Y hasta aquí la gente más importante que nos hemos ido encontrando en nuestro paso por este maravilloso país. Dedicado a todos vosotros, compañeros. Espero que nos veamos pronto en cuaquier lugar de este mundo. Porque sois los que convertís los viajes en experiencias inolvidables: VIVA LA GENTE!!!!!!!!   😉

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